Este es el inicio de una andadura bloguera que abandonaré en dos semanas por desidia pura y dura. Estas cosas se empiezan con la misma facilidad que se dejan. Y uno tiende a tirar por la solución fácil. Nada como un comienzo alentador y lleno de energía, supongo.
Tengo que ir al grano, que si no, dejo esto y no tendré ni un par de contenidos con los que distraer un rato al personal. Tomarse Algo es un blog sobre bares. Es la definición más corta posible así que la explicaré un poco con la alegría que me caracteriza.
Esto no es un blog gastronómico. No se trata de enseñar locales a la vanguardia culinaria, ni qué tapear en determinados sitios, ni experiencias comiendo vichisuás. Esto va de beber, que es el objetivo primordial de un bar/mesón/taberna: darte de beber. Evidentemente, habrá espacio para comida, pero desde un punto de vista secundario, porque lo que quiero como autor de este blog es tratar de tener localizados mis abrevaderos favoritos y transmitir un poco qué se siente en ellos, el servicio que te espera, cuáles son sus peculiaridades más notorias, el ambiente… todo lo que hace del acto de tomarse algo allí una experiencia fugaz cual lágrima de San Lorenzo.
El espacio primordial será para historias de bares, de sus dueños, de clientes borrachines, de las consumiciones recomendadas, de lo abandonados que estén los retretes, si son adecuados para ver los partidos, si te ofrecen palillos o si hay dichos de sabiduría popular en piezas de cerámica de hace unas décadas. Además de ir bar por bar recorriendo aquellos que guardan un encanto especial totalmente subjetivo para un servidor, habrá de vez en cuando reflexiones sobre bebidas, sobre costumbres, sobre comarcas o sobre canciones. Pero eso será solo si paso de los 15 días que auguro durará esto, así que no os hagáis ilusiones.
Empezamos.