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| Tríada galaica infalible: Pulpo, Vino de O Rosal y Pan de Cea |
En el RIKITRI parece que se va a consolidar esta costumbre, pero en vez de semanal, como otros bares vigueses, aquí va a ser mensual. 12 veces al año tendremos ocasión de repetir el ritual de hoy. Como era sábado, en la ludoteca de la calle Hernán Cortés, había plena actividad. Se oía el barullo de los chavales felices con sus juegos, sus bolas y sus animadores. Me vino el recuerdo de algunos cumpleaños a los que iba de pequeño, con payasos animando, y juegos constantes... pero nunca en una ludoteca de estas, siempre en cafeterías o casas particulares. Se pasaba bien.
Y al llegar a nuestro destino, el ambiente era de felicidad extrema. Un RIKITRI casi hasta la bandera con gente bebiendo y engullendo raciones de pulpo servidas por el pulpeiro de la entrada, con su olla de cobre y todo. El vino de O Rosal casero que sirve Miro fue el acompañante elegido para los tentáculos troceados. Fue una sabia elección. Acostumbrado como estoy a tirar siempre por el Licor Café por las horas a las que suelo ir a este bar, pues nunca me había dado por pedir vino. Que rico, con ese regustillo ácido y los labios manchados con solo mojar la cunca. Un euro la cunca y nos tomamos tres cada uno. La botella estaba a cinco, hubiese compensado, pero una vez más nunca se sabe cuando estás pidiendo la penúltima.
Insisto en lo del ambiente en el bar, porque todo era felicidad y exclamaciones de lo sabroso y en su punto que estaba el pulpo y lo exquisito del pan. Todo el mundo se congratulaba y el barullo era considerable. Era ese mismo tipo de barullo que el de la Ludoteca que nos cruzamos de camino. Tengamos la edad que tengamos, siempre hay sitios en los que nos encanta estar. Y todos los que bebíamos y comíamos sin freno, nos tirábamos a nuestra manera a colchonetas hinchables y piscinas de bolas.
Dicen que también hubo Carne ao Caldeiro para los que siguieron hasta más tarde, pero nosotros nos marchamos para llegar a una hora prudente a casa y no faltar a la comida familiar de los sábados. Pero antes nos dio tiempo a escuchar un Cd de música tradicional en el que ¡sorpresa! el propio Miro interpretaba alguna canción. No había estado en un bar que pinchase música cantada por su dueño desde que fui a la Otxoa en Bilbao. Arximiro nunca dejará de sorprender, y menos cuando se acerca el 25 aniversario de la Taberna RIKITRI. Permanezcan atentos.

Guapísimo, yo quiero ir a la próxima pulpada. Tiene una pinta estupenda. Espero no acabar ese dia como en la Otxoa :).
ResponderEliminarEl 3 de Diciembre es la próxima.
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